¿Sabías que entre el 81% y el 92% de las resoluciones de Año Nuevo fracasan? Esto se debe a que es más probable que recaigamos en un viejo hábito que empezar con un nuevo comportamiento.

A continuación te presentamos los principales motivos por lo que la implementación de los hábitos falla:

  1. Tratas de cambiar todo al mismo tiempo.
  2. Comienzas con un hábito nuevo que es demasiado grande. Te frustras porque sientes que no estás progresando.
  3. Estás buscando un resultado, no estableciendo un patrón que puedas seguir. Es decir, no estás poniendo tu atención en el comportamiento real.
  4. No cambias tu ambiente. Rara vez lo admitimos (o incluso no nos damos cuenta), pero nuestros comportamientos son a menudo una respuesta simple al entorno en el que nos desarrollamos.
  5. Asumes que los cambios pequeños no suman.

Pero realmente, ¿cómo funciona un hábito?

Cada hábito siempre tiene el mismo patrón, llamado “Las 3 R’s del Cambio de Hábito”

  1. Recordatorio (el disparador que inicia el comportamiento)
  2. Rutina (el comportamiento en sí, la acción que tomas)
  3. Recompensa (el beneficio que obtienes al hacer el comportamiento)

¿Cuánto tardamos en construir un nuevo hábito?

En promedio, tardamos más de 2 meses antes de que un nuevo comportamiento se convierta en automático - 66 días para ser exactos (de acuerdo con el estudio publicado por el Diario Europeo de Psicología Social).

Concluimos que todo buen cambio ocurre un paso a la vez (baby steps) para que la costumbre se vaya dando y lo aceptemos mejor. El tiempo que toma un nuevo hábito en formarse puede variar ampliamente dependiendo de la conducta, la persona y las circunstancias.

Así que ya sabes, para mejorar nuestra calidad de vida, debemos empezar por pequeños pasos y mejorar nuestro hábitos. ¡Sí se puede!

Referencia: www.jamesclear.com